Una vez habian dos esposos llamados Alejandra y Andrés, ellos tuvieron un magnifico hijo, él cuál fue producto de una erección, este hijo se convirtió en el principe del pueblo.
Ellos llamarón al principe Simón, a medida que fue creciendo, casi no le gustaba comer, por lo tanto Alejandra siempre le tenia que decir... ¡Cómaselo o sino no sale!.
Simón se volvió adolescente muy conquistador, muy conquistador. Andrés un día entro al cuarto del principe Simón y encontré bello púbico por todas partes.
Andrés llamo de inmediato a su hijo Simón, diciéndole que tenia que hacerse una desinfección.
Simón le confesó que estaba realmente enamorado, al escuchar esto Andrés sufrió una desilución y Simón para contentarlo le compro una galeria con escenografia y radiotelegrafia incluidas.
También le regalo un viaje en una embarcación para que se fuera con Alejandra...Se llego el día de la embarcación, cuando estaban muy adentro empezó una tormenta.
Andrés le grito a Alejandra ¡Correee! y ¡ Protegesele ! y Cuentaselo a nuestro hijo.
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